Monday, June 16, 2014

La Religion del Futbol

Soy Colombiano, tengo media década viviendo en Los Estados Unidos, y crecí rodeado de la tal llamada cultura futbolera. Pero, nunca he sido fanático de sentarme a ver un partido de futbol o soccer como se le llama en algunas partes.

Siendo niño en Cartagena, el futbol al igual que el baseball formaron una parte integral en mi desarrollo sociológico, en el cual me inspiraron no a jugarlo pero analizar las posibles formas psicológicas y sociológicas en él porque la gente le rinde culto a un balón y a los jugadores.

Partamos desde el punto de vista social, Cartagena al igual que Manaos en Brasil, son dos ciudades al igual que muchas con un punto de visto problemático en donde las desigualdades sociales se ven a la luz del día. Las dos ciudades al igual que muchas, las formas de entretenimiento son escasas y no muchos pueden costear viajes al exterior, y a veces por fuera de la ciudad.


En sí,el futbol es una forma de escapismo que se imprime cuando estamos jóvenes y se asocia con momentos gratos. Son diferentes los puntos de estudio que se podrían replicar entre las diferentes nacionalidades, ya que el nivel socio económico juega un factor en donde se puede crear a un atleta como se pule un diamante en bruto, otro factor como ya se menciono viene con momentos gratos, y puede ser que el gusto sea adquirido bajo exposición parental.

Con los diferentes mundiales al igual que campeonatos, y gracias a la exposición mediática el deporte gana adeptos, se puede inclusive culpar a lo globalización. Pero, ¿el mundo necesita el negocio del Mundial de la FIFA.?

La respuesta es no, el negocio de crear a los estadios y albergar los intereses de la FIFA no trae un total absoluto para el producto interno de un país, mas allá de la exposición mediática y sobre el despilfarro del dinero ya que el porcentaje que se gane no le pertenece a los países que la albergan; es más, se podría decir que albergar semejante evento, es más una ostentación de presumir el supuesto poderío económico del país anfitrión. Al final, ¿que se haría con los estadios.? No todos están en uso, y el dinero invertido en el evento podría ser destinado para mejorar la infraestructura del país.

Colombia en algún punto, puso la candidatura para ser anfitrión, y si Dios existe ahí hubo un milagro que no sucedería ese evento porque no solo pudo haber sucedió una catástrofe a nivel social, pero aparte de eso el país no tiene dinero para ser el anfitrión y solo sería un derroche de capital en un evento que a largo plazo no le traería ningún tipo de bienestar al país.

En si, la FIFA tiene un poder casi divino tiene la capacidad de unificar a las masas y hacer que la gente adore a los jugadores y al balón. En donde realmente hay una trascendencia a las tradiciones religiosas Abrahamicas y de Oriente. Es casi un efecto hipnótico en el que no se puede discutir sobre el tal llamado deporte sin que haya una manifestación violenta por parte de unos fanáticos que realmente no tienen conciencia absoluta sobre la lógica humana.

Tratar de desglosar el futbol como un catalizador político, puede ser el porqué la FIFA ha tenido un apogeo por casi 84 años. Pero si se resume, se podría decir que es más como un distractor en el que se puede basar un régimen para desestabilizar el orden político de un país, al momento de las elecciones presidenciales o de gobierno departamental.

En sí, ¿podría ser más viable destinar en un futuro no muy lejano, luego de Qatar, todos esos fondos que se usaron en entretenimiento para crear una diferencia social.? No lo creo. 

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